MILK SHAKES DE FRESA

El milkshake de fresa es un clásico que nunca pasa de moda. Preparado con helado cremoso, leche fresca y auténtico sirope de fresa, cada sorbo es una experiencia suave, dulce y refrescante. Su textura aterciopelada y su aroma natural lo convierten en el acompañamiento perfecto para cualquier comida o simplemente para consentirte. Servido frío, con el equilibrio justo entre dulzura y frescura, este milkshake despierta recuerdos y sonrisas desde el primer trago.