El pollo frito es un clásico irresistible de la cocina guatemalteca. Preparado con piezas de pollo marinadas en especias y luego empanizadas hasta obtener una textura crujiente por fuera y jugosa por dentro, es sin duda uno de los favoritos en cualquier mesa. Acompañado con papas fritas, arroz o ensalada, su sabor doradito y casero lo convierte en una verdadera delicia chapina.