El caldo de pata es un clásico reconfortante de la cocina guatemalteca, preparado con patas de res cocidas lentamente hasta obtener un caldo espeso, lleno de colágeno y sabor. Se acompaña con verduras como güisquil, papa, elote y zanahoria, además de un toque de hierbas frescas que realzan su aroma. Servido bien caliente con arroz y tortillas, es el plato perfecto para recuperar energías y disfrutar de un sabor casero inigualable.