El desayuno chapín es un clásico que nunca pasa de moda. Incluye huevos al gusto, frijoles volteados, plátano frito, queso, crema y pan o tortillas recién hechas. Cada bocado está lleno de sabor casero y energía, perfecto para empezar el día con el espíritu alegre y trabajador que distingue al guatemalteco. Un plato que combina sencillez, tradición y ese toque hogareño que lo convierte en el favorito de todas las mesas.